viernes, 7 de abril de 2017

Los primeros centros de estudiantes en Madryn, por Marcelo "CHUZA" Candia.

Yo fui centro de estudiantes (año 90), recuerdo que la primera sentada en apoyo de los docentes y del aumento de presupuesto educativo (creo que ese era el motivo) lo protagonizo quien era centro de estudiantes en ese momento, sino me equivoco Marcelo Constanza, luego fue también augusto, su hermano, en el año 90 competimos contra la otra lista que integraban Sastre y Wolanski, creo que Alexis, no me acuerdo del color, nosotros la integrabamos militantes de izquierda y radicales, de los 3 turnos de la escuela de comercio, como los hermanos Blanda, de la juventud radical, y de nuestra generacion o quizas unos años antes eran Federico Montenegro, Guille Espina, Carlitos Tapia, Pablo Ribadula, Gauna, Carlos Diaz en ese tiempo no recuerdo que militara, algunos de los logros que desarrollamos como centro de estudiantes fueron ineditos:
1) El correo interno, se ubicaron urnas en el lobby, y cada estudiante ponía lo que queria, como queja o como correo sentimental, y los representantes del centro lo distribuían a quien correspondia o a quien iva dirigido.
2) Se consiguió el lugar físico para el centro de estudiantes, que eran los viejos baños inahabilitados del 1er piso, es mas, algo muy importante para nuestra independencia (relativa, eramos menores) conseguimos que solo el centro de estudiantes tuviera la llave del ingreso.
3) Publicamos un periódico del centro, creo que se llamaba La Garza y que fue el primero de un centro de estudiantes, no recuerdo en este momento si era mensual o quincenal, y recuerdo que las tapas las realizaban los propios estudiantes por concurso.
4) Participabamos de un programa de radio, hablando de los temas del centro y de los estudiantes en general en radio libre. Otra de las actividades que desarrollamos fueron torneos deportivos. Recuerdo que las campañas, la lista opositora la desarrollo con banderas, para nosotros eran muy costosas, la estrategia fue recorrer cada aula en todos los turnos, le pedíamos permiso a los profesores media hora para explicar las propuestas y la necesidad de conformar el cuerpo de delegados y elegir sus delegados, ganamos si no me equivoco con un 60% de los votos contra el 40% .. Algunos de los ítems pendientes de nuestro trabajo fue la cuestión de fortalecimiennto ideologico y formación de cuadros, no nos dio el tiempo, 8 meses son pocos para una tarea de largo plazo. He dado algunas charlas sobre centros de estudiantes donde no solo explique mi experiencia sino lo que ha desarrollado institucionalmente en otros lugares, provincias y países, leyes relativas, etc ..

sábado, 22 de febrero de 2014

Cómo nacieron las flores (Leyenda tehuelche)


Según cuenta la leyenda, hace miles de años, las plantas aún no tenían flores. Fue entonces donde nace la historia de Kospi, una hermosa niña Tehuelche que logró el milagro...


Hace mucho, muchísimo tiempo, las plantas aún no tenían flores. En ese entonces vivía en el sur una bella niña tehuelche llamada Kospi, de suaves cabellos y dulces ojos negros. Una tarde de tormenta, cuando el fulgor del relámpago iluminaba todos los rincones de la tierra, Karut (el trueno), la contempló asomada a la entrada del Kau (toldo) de sus padres...

La vio tan hermosa, que a pesar de que él era rústico, hosco y bruto, se enamoró locamente de ella. Ante el temor de que la linda niña lo rechazara, la raptó y huyó lejos, retumbando sobre el cielo, hasta desaparecer de la vista de los aterrados padres de la chica. Al llegar a la alta y nevada cordillera, la escondió en el fondo de un glaciar.

Encerrada allí, fue tanto el dolor y la pena que sintió que de a poco fue enfriándose hasta que se convirtió en un témpano de hielo, fundiéndose con el resto del glaciar. Tiempo después, Karut quiso visitarla y al comprobar su desaparición, se enfureció terriblemente lanzando bramidos de desesperación.

Tanto ruido rodó hasta el océano y atrajo muchas nubes que empezaron a llover y llover sobre el glaciar hasta derretirlo completamente. Así, Kospi se transformó en agua y corrió de prisa montaña abajo en torrente impetuoso. Luego se deslizó por los verdes valles y empapó la tierra.

Al llegar la primavera, su corazón sintió ansias de ver la luz, de sentir la cálida caricia del viento y de extasiarse contemplando el cielo estrellado por las noches. Trepó despacio por la raíz y tallo de las plantas y asomó su preciosa cabecita en las puntas de las ramas, bajo la forma de coloridos pétalos... Habían nacido las flores.

Entonces todo fue más alegre y bello en el mundo. Por ese motivo es que los tehuelches llamaron Kospi a los pétalos de las flores.


domingo, 21 de julio de 2013

Kóoch, el Creador de la Patagonia (Mito Tehuelche)

 
Según dicen los tehuelches, hace muchísimo tiempo no había tierra, ni mar, ni sol.....
Solamente existía la densa y húmeda oscuridad de las tinieblas. Y en medio de ella vivía eterno Kòoch.

Nadie sabe por que, un día Kòoch, que siempre había estado bastado a si mismo, se sintió muy solo y se puso a llorar. Lloro tantas lagrimas, durante tanto tiempo, que contarlos seria imposible. Y con su llanto se formo el mar, el inmenso océano donde la vista se pierde.

Koòch, el Creador de la Patagonia
Cuando Kòoch se dio cuenta de que el agua crecía y que estaba a punto de cubrirlo todo, dejo de llorar y suspiro. Y ese suspiro tan hondo fue el primer viento, que empezó a soplar constantemente, abriéndose paso entre la niebla y agitando el mar.
Algunos dicen que fue así, por los empujones del viento, que la niebla se disipo y apareció la luz, pero otros opinan que fue Kòoch el inventor de la claridad. Cuentan que, en medio del agua y envuelto en la oscuridad, deseo contemplar el extraño mundo que la rodeaba. Se alejo un poco a través del negro espacio y, como no podía ver con nitidez, levanto el brazo y con su gesto hizo un enorme tajo en las tinieblas. Dicen también que el giro de su mano origino una chispa, y que esa chispa se convirtió en el sol.

Xàleshen, como llamaban los tehuelches al gran astro, se levanto sobre el mar e iluminó ese paisaje magnifico: la inmensa superficie ondulada por el viento, cuyo soplo retorcía  cada ola hasta verla deshacerse bajo su tocado de espuma.
 

El sol formo las nubes, que de allí en mas se pusieron a vagar, incansables, por el cielo matizando el agua con su sombra, pintándola con grandes manchones oscuros. Y el viento las empujaba a su gusto, a veces suavemente y a veces en forma tan violenta que las hacia chocar entre si. Entonces las nubes se quejaban con truenos retumbantes y amenazaban con el brillo castigador de los relámpagos.

Luego Kòoch se dedico a su obra maestra. Primero hizo surgir del agua una isla muy grande, y luego dispuso allí los animales, los pájaros, los insectos y los peces. Y el viento, el sol y las nubes encontraron tan hermosa la obra de Kòoch que se pusieron de acuerdo para hacerla perdurar: el sol iluminaba y calentaba la tierra, las nubes dejaban caer la lluvia bienhechora, el viento se moderaba para dejar crecer los pastos... la vida era dulce en la pacífica isla de Kòoch. Entonces el creador, satisfecho, se alejo cruzando el mar. A su paso hizo surgir otra tierra cercana y se marcho rumbo al horizonte, de donde nunca más volvió.
 

Y así hubieran seguido las cosas en la isla de no ser por el nacimiento de los gigantes, los hijos de Tons, la Oscuridad. Un día, uno de ellos, llamado Nòshtex, rapto a la nube Teo y la encerró en su caverna.

Sus hermanas buscaron a la desaparecida a lo largo y a lo ancho del cielo, pero nadie la había visto. Entonces, furiosas, provocaron una gran tormenta. El agua corrió sin parar, desde lo alto de las montañas, arrastrándolas rocas, inundando las cuevas de los animalitos, destruyendo los nidos, arrasando la tierra en una inmensa protesta... Después de tres días y tres noches Xàleshen quiso saber el motivo de tanto enojo y apareció entre las nubes. Enterado de lo sucedido, esa tarde, al retirarse detrás de la línea donde se junta el cielo con el mar, le contó a Kòoch las novedades y Kòoch le contestó:

Imágen de la Patagonia

-Te prometo que, quien quiera que haya raptado a Teo, será castigado. Si ella espera un hijo, ese será más poderoso que su padre.

A la mañana siguiente, apenas asomado el sol comunico la profecía a las nubes agolpadas en el horizonte y estas, enseguida, se lo contaron a Xòchem, el viento que corrió hacia la isla y difundió la noticia aquí y allá, anunciándola a quien quisiera oírla. Y el chingolo se lo contó al guanaco, el guanaco al ñandú, el ñandú a zorrino, el zorrino a la liebre, al armadillo, al puma... Después Xòchem soplo el mensaje en las puertas de las cavernas de los gigantes, para que no quedara nadie sin enterarse.
 

Así escucho Nòshtex las palabras de Kòoch, y tubo miedo de su pequeño enemigo, que ya vivía en el vientre de Teo. “ Voy a matarlos ”, pensó, “ voy a matarlos y a comérmelos a los dos”. Golpeo salvajemente a Teo mientras dormía, arranco al niño de sus entrañas y, sin mirar a su hijo abandonado en el suelo de la caverna, la despedazo.
Pero alguien mas, adentro de la cueva, había escuchado a Xòchem. Era Terr-Werr, una tuco-tuco que vivía en su casa subterránea excavada en el fondo de la gruta. Dicen que fue ella la que salvo al bebe, la que, sigilosamente, en el mismo momento en que el monstruo levantaba a su hijo para devorarlo, le mordió el dedo del pie con todas sus fuerzas, la que escondió al niño debajo de la tierra antes de que el gigante pudiera reaccionar...

Sin embargo, el refugio era demasiado precario. Nòshtex cruzaba la caverna haciéndola temblar con sus pasos de gigante, recorría la isla buscando al cachorrito que apenas había visto, a ese hijo que en cuanto creciera iba a traicionarlo.
Entonces Terr-Werr pidió ayuda al resto de los animales: ¿ Dónde esconder al bebe?, ¿ Cómo ponerlo a salvo del gigante?
 

Cuentan que todos los animales hicieron una asamblea para discutir el asunto. Que Kìuz, el chorlo, era el único conocedor de la otra tierra que, mas allá del mar, había creado Kòoch antes de recluirse en el horizonte, y que propuso enviar allí al niñito. Así comenzaron los preparativos para la fuga secreta.

Una madrugada, cuando el hijo de Teo y el gigante estuvo listo para partir, Terr-Werr lo llevo hasta las inmediaciones de una laguna y lo escondió entre los juncos. Desde allí llamo a Kìken, el chingolo, para que a su vez le transmitiera el mensaje: Todos los animales fueron convocados para escoltar al niño. Algunos, como el puma, se negaron. Otros, como el ñandú y el flamenco, llegaron demasiado tarde. El zorrino iba tan contento al encuentro de la criatura que, interceptado por el gigante, no supo guardar el secreto. Así enterado, Nòshtex se dirigió a grandes pasos hacia la laguna, pero el pecho-colorado, instruido por Terr-Werr, lo distrajo con su canto. Por eso no llego a tiempo para ver como el cisne se acerco al niño nadando majestuosamente y lo coloco sobre su lomo, ni como carreteó luego para levantar vuelo. Solo alcanzo a distinguir en el cielo un pájaro blanco que, con su largo cuello estirado y las alas desplegadas, volaba delicadamente hacia el oeste. Así, en su colchoncito de plumas, se alejaba el protegido de Kòoch hacia la tierra salvadora de la Patagonia.
 

viernes, 14 de diciembre de 2012

Desde "La Comarca Andina"

Se realiza nomás, este milagro
de la lluvia cayendo sobre el surco;
su porqué es un misterio indescifrable,
me basta ver llover y no lo busco.
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Pienso en la algarabía del follaje,
en la secreta fiesta de la siembra;
el ruego de los hombres fue escuchado,
la vida besa el vientre de la tierra.

 .

 Cuando la lluvia cae, nacen poemas,
de tan hermoso que se torna el valle
y junto al fruto, allí, bajo las melgas,
la vida juega entre la madre tierra.

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Los cerros se opacaron de repente
y el cielo nos dejó sin su celeste;
pero, a cambio de aquello, el hombre sabe
que sacará del surco su alimento.

 .

Es hoy hasta lo más deseado y puro
el aroma que trae este misterio,
El Hoyo sueña un sueño de cosechas,
la gente pasará bien el invierno.

 .

El Hoyo sueña un sueño de cosechas,
la gente pasará bien el invierno ..
 . . .

NELSON AVALOS (EL HOYO, CHUBUT)